1 Propósito. Es la intención, lo que se pretende conseguir o lograr con el proceso. El criterio se evalúa considerando: 1.1.El propósito del proceso de gestión de tecnología, el para qué se lleva a cabo, su intención, 1.2.Su aportación a la organización como parte del sistema de gestión de tecnología. 2 Sistematización. Se considera que un proceso está sistematizado cuando ha sido organizado, implementado y evaluado. Por tanto, este criterio se evalúa considerando: 2.1.Los elementos reportados que evidencian organización: (a) diagrama de flujo o esquema, (b) etapas o actividades, (c) participantes (responsabilidades), (d) documentos que respaldan el proceso. 2.2.Los elementos reportados que evidencian implantación: (a) métodos o procedimientos empleados, (b) recursos utilizados, (c) proyectos. 2.3.Los elementos reportados que evidencian evaluación: (a) indicadores (en su caso), (b) actividades de evaluación y seguimiento (en su caso). 3 Nivel de desarrollo (madurez). Un proceso se considera desarrollado (maduro) si la organización lo domina, es decir, lo conoce y maneja a profundidad; y si ha alcanzado niveles de especialización que generen ventajas competitivas. Además, en el caso particular de la función implantar, un elemento a considerar es el origen de sus procesos pues éste determina sus características e impacto. El criterio se evalúa considerando: 3.1.Los elementos reportados que evidencian dominio del proceso: (a) experiencia y antigüedad del personal que lo realiza; (b) ejemplo reportado que muestra el dominio que la organización tiene sobre el proceso. 3.2.Los elementos reportados que evidencian especialización del proceso: (a) cobertura geográfica, sectorial, otras (donde se solicite). 3.3.Origen (en el caso de los procesos de innovación). 4 Eficacia. Un proceso es eficaz si con él se consiguen los efectos o resultados que se planean. El criterio se evalúa considerando: 4.1.Los resultados obtenidos, y donde aplique, en los últimos tres años. 5 Nivel de Integración Un proceso se considera integrado si está claramente definido y articulado dentro de la organización. El criterio se evalúa considerando: 5.1 Si el proceso está definido formalmente en la organización 5.2 Si existe personal que tiene la responsabilidad del proceso 5.3 Cómo se asignan recursos para su operación 5.4 La forma como el proceso se articula con otros procesos y funciones de gestión de la organización |